En la quietud de la biblioteca,
los sabios no dormían, esperaban.
Y al pasar, mi sombra despertó su aliento.
No dijeron: “lee”
Dijeron: “Recuerda...”
** Muhaken **
En la quietud de la biblioteca,
los sabios no dormían, esperaban.
Y al pasar, mi sombra despertó su aliento.
No dijeron: “lee”
Dijeron: “Recuerda...”
** Muhaken **